Cuando recoges lo último del otoño, queda tierra desnuda. Parece ordenado, pero es el peor estado en el que un bancal puede afrontar el invierno. La lluvia le lava el nitrógeno, la superficie se cierra formando costra y en primavera empiezas con un suelo más compactado y más pobre que el año anterior.
El abono verde resuelve todo eso en una sola operación: siembras un cultivo de crecimiento rápido, forma cubierta antes del invierno y después o bien se hiela solo, o se entierra en primavera.
Qué hace realmente el abono verde
- Retiene los nutrientes — las raíces capturan el nitrógeno que la lluvia arrastraría fuera de alcance.
- Protege la superficie del suelo — la cubierta amortigua el impacto de las gotas de lluvia y evita la costra y la erosión.
- Afloja el suelo en profundidad — las raíces de la facelia y del centeno bajan más que una pala, sin que muevas un dedo.
- Aporta materia orgánica — una vez incorporada, la biomasa se descompone en humus que mejora la estructura y la retención de agua.
- Ahoga las malas hierbas — una cubierta densa sencillamente les quita la luz.
Qué plantas utilizar
Mostaza blanca — la opción más rápida
Nace en pocos días, crece incluso con frío y con las primeras heladas fuertes se hiela sin falta, así que en primavera basta con rastrillar los restos. Atención: la mostaza es una brasicácea, igual que la col, el brócoli o el rábano — no la siembres en un bancal donde el año próximo tengas previstas coles, comparten la hernia de la col.
Facelia — la apuesta segura universal
No pertenece a ninguna familia hortícola común, así que puedes sembrarla en cualquier sitio sin preocuparte por la rotación. Forma un sistema radicular denso, afloja estupendamente y, si llega a florecer, es un pasto excelente para las abejas.
Centeno y avena — para siembras tardías
Cuando ya es tarde para la mostaza y la facelia, los cereales todavía llegan. El centeno germina con temperaturas bajas e inverna, así que sujeta el bancal todo el invierno — pero no se helará, tendrás que segarlo e incorporarlo tú en primavera. La avena, en cambio, suele helarse.
Veza y trébol — cuando quieres añadir nitrógeno
Las leguminosas fijan además el nitrógeno del aire y lo almacenan en el suelo. Crecen más despacio, así que siémbralas antes — idealmente hasta finales de agosto. Ideales antes de cultivos exigentes como col, calabaza o calabacín.
Hasta cuándo se puede sembrar
| Cultivo | Sembrar hasta | ¿Se hiela? | Cuándo incorporar |
|---|---|---|---|
| Mostaza blanca | mediados de octubre | sí | en primavera, solo superficial |
| Facelia | principios de octubre | sí | en primavera, solo superficial |
| Avena | mediados de octubre | normalmente sí | en primavera |
| Centeno | finales de octubre | no, inverna | a principios de primavera, antes del encañado |
| Veza | finales de agosto | en parte | en primavera |
Cómo sembrarlo
- Retira los restos del cultivo anterior — la mata enferma, fuera del huerto; la sana puedes triturarla y dejarla en el sitio.
- Rasca solo la superficie — no hace falta cavar hondo, basta con romper la costra hasta unos 5 cm.
- Siembra denso y a voleo — esparce la semilla a mano por toda la superficie, sin hacer líneas. Una cubierta densa es todo el sentido del asunto.
- Rastrilla y asienta — incorpora la semilla superficialmente con el rastrillo y luego pasa el rulo o pisa la superficie.
- Riega si está seco — sin humedad no nace nada, y a mediados de septiembre ya no te sobra tiempo.
Los errores más frecuentes
- Sembrar demasiado claro — una cubierta rala deja pasar las malas hierbas y no tapa el suelo.
- Dejar que grane — la mostaza y la facelia que se resiembran solas se convierten en mala hierba durante años. Incorpóralas como muy tarde al final de la floración.
- Mostaza antes de coles — con diferencia el error más común, ver arriba.
- Enterrado profundo en otoño — la biomasa debe descomponerse en superficie o justo debajo, no a 30 cm.
El abono verde es uno de los pocos trabajos del huerto donde la relación entre esfuerzo y resultado juega claramente a tu favor. Media hora de siembra en otoño te ahorra horas de laboreo y abonado en primavera.
Preguntas frecuentes
¿Hasta cuándo se puede sembrar abono verde?
La mostaza blanca y la avena llegas a sembrarlas hasta mediados de octubre aproximadamente, la facelia hasta principios de octubre y el centeno incluso hasta finales de octubre. Cuanto más tarde siembres, menos cubierta se formará antes del invierno — pero incluso una cubierta pobre es mejor para el suelo que un bancal desnudo.
¿Tengo que enterrar el abono verde?
No siempre. La mostaza, la facelia y la avena se hielan solas con heladas fuertes, y en primavera puedes simplemente rastrillar los restos superficialmente o dejarlos como acolchado. El centeno no se hiela: ese sí tienes que segarlo e incorporarlo tú en primavera.
¿Puedo usar mostaza como abono verde en cualquier sitio?
No. La mostaza blanca es una brasicácea, igual que la col, el brócoli, la coliflor, el rábano o la rúcula. No la siembres en un bancal donde vayas a poner esos cultivos la próxima temporada — comparten la hernia de la col. Usa facelia en su lugar, que no pertenece a ninguna familia hortícola común.